Policy JLCE- PRIMEROS AUXILIOS Y ATENCIÓN MÉDICA DE EMERGENCIA

Accidentes o enfermedades de los estudiantes.

En las escuelas no se permitirá administrar ningún tratamiento para las lesiones, a excepción de los primeros auxilios. Los primeros auxilios es la ayuda inmediata dada por la persona mejor calificada para ello, que se encuentre a la mano, para el caso de un accidente o de alguna enfermedad repentina.

Es apropiado y apegado a la ley que el personal escolar dé atención de emergencia a los estudiantes enfermos o lesionados siempre que la enfermedad o la lesión llegue a la atención de personal escolar en las propiedades de la escuela, en los autobuses escolares, en algún grupo bajo la supervisión de la escuela fuera de la escuela, o que se encuentre adyacente a los alrededores de la escuela. Siempre que ocurran emergencias graves en algún autobús escolar, el conductor manejará de inmediato hasta el hospital más cercano para obtener atención médica de emergencia.

No se dará ninguna droga en ningún momento, a menos que se trate de espíritus aromáticos de amoniaco en caso de desmayos. Está prohibida la administración de aspirina para dolores de cabeza o para otros dolores, así como dar bicarbonato de sodio.

Los directores de escuela y los jefes de departamento serán responsables de familiarizar al personal de cada unidad con las normas y procedimientos para manejar enfermedades y lesiones en las que estén involucrados estudiantes. Cuando menos una persona en cada edificio tendrá que tener entrenamiento especial en primeros auxilios.

Cada año los padres o tutores de todos los estudiantes llenarán tarjetas de información para emergencias para todos los estudiantes al momento de la inscripción y estarán archivadas en la oficina de la escuela.

Cuando los equipos atléticos estén participando fuera de su escuela de origen, los entrenadores tendrán en su poder copias de las tarjetas de emergencia de todos los atletas participantes.

Siempre que alguna situación requiera atención adicional más allá de las medidas de primeros auxilios, debe hacerse contacto con las referencias contenidas en las tarjetas de emergencia. Cuando no pueda encontrarse a ninguno de los adultos mencionados en la tarjeta de emergencia o si se necesita una atención tan urgente que el tiempo no permita hacer varias llamadas telefónicas, el miembro del personal a cargo llamará al 911 y pedirá los servicios de la Escuadra de Rescate de los Bomberos de la Ciudad y Condado de Denver, dará el nombre y domicilio de la escuela y manifestará si se necesita una ambulancia.

La escuadra de rescate de los bomberos del área inmediata responderá a la llamada de emergencia y, si se ha solicitado una ambulancia, se enviará de los Servicios de Ambulancia y Hospitales de la Ciudad y Condado de Denver. La persona lesionada o enferma puede ser trasladada a la sala de emergencias del hospital más cercano. Un empleado de las Escuelas Públicas de Denver debe acompañar al estudiante si el padre /madre o tutor no está presente.

Estos procedimientos se seguirán en todas las emergencias en las que los estudiantes estén involucrados, en la escuela, en actividades patrocinadas por la escuela y en los eventos atléticos o deportivos, a menos de que en éstos últimos esté presente un médico para dirigir el manejo de dichas emergencias.

Responsabilidad en la administración de primeros auxilios*

Al determinar si es apropiado o no administrar los primeros auxilios en una situación de emergencia, la prueba de responsabilidad que debe aplicarse es pensar lo que una persona común prudente equipada de un conocimiento similar haría bajo las mismas o semejantes circunstancias.

El elemento de la emergencia debe estar definitivamente presente y una lesión o enfermedad de mucho tiempo atrás, o algún incidente que no tuviera la naturaleza de emergencia no justificaría la administración de primeros auxilios, o de nada en particular que pudiera considerarse el curso continuo de un tratamiento.

Ordinariamente, en el caso de una emergencia o de un accidente, hay una obligación para aplicar primeros auxilios razonables. La cuestión de si los primeros auxilios se administran en forma negligente es una cuestión de hecho que debe juzgarse bajo las normas de lo que una persona prudente común, que poseyera un conocimiento semejante, habría hecho bajo las mismas o semejantes circunstancias.

La persona no necesita estar excesivamente temerosa de la responsabilidad que tendría al administrar los primeros auxilios en el caso de una emergencia, si la persona se encuentra dentro de la esfera normal de los primeros auxilios y actúa de buena fe y dentro de su leal saber y habilidad en ese momento. Implicaría un mayor peligro una actitud demasiado cautelosa de no administrar los primeros auxilios en el evento de que hubiera un accidente, del que habría en la administración de primeros auxilios.

Si la emergencia es grave, entonces la primer cosa que hay que hacer es mandar llamar a un médico o a la ambulancia municipal además de notificar a los padres. Como se observa, una vez que se entrega al estudiante a las autoridades de salud pública, la responsabilidad de la persona cesa por el tratamiento de primeros auxilios.

*Tomado de una opinión presentada por el abogado de las Escuelas Públicas de Denver el 25 de enero de 1965
Se adoptaron porciones el 1 de septiembre de 1965, el 16 de agosto de 1974 y el 17 de diciembre de 1976
Revisada en abril de 1994

REFERENCIAS LEGALES: C.R.S. 13-21-108
C.R.S. 24-10-106.5
REFERENCIAS RELACIONADAS: JLIB, Precauciones a la Salida de los Estudiantes.
JLCD, Administración de Medicinas a los Estudiantes.